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Sueños cumplidos

De mil solicitantes de toda la Unión Europea, las empresas japonesas sólo han seleccionado este año a 41 jóvenes para realizar un año de prácticas con la beca Vulcanus. Uno de ellos es de Cartagena y estudia en la UPCT.

José Carlos Urrea Celdrán, de 23 años, ha sido seleccionado por el EU-Japan Centre y por la multinacional Hitachi para realizar un año de prácticas en su división de motores y marketing, en la ciudad de Narashino, cerca de Tokio. El alumno de la Politécnica recibe una beca de 1.900.000 yenes (13.580€), tiene pagado el alojamiento y durante los primeros cuatro meses sólo tendrá que asistir a clases de japonés y disfrutar de la cultura nipona.

“Ha sido como un sueño. Es genial”, cuenta José Carlos, que confiesa llevar años preparándose para conseguir la beca. “Descubrí el programa Vulcanus cuando aún estudiaba en la ESO y decidí aprender japonés”. Con una tenacidad y perseverancia innata, el joven que ya por entonces dominaba el inglés “con lo que aprendía en los videojuegos, trasteando el ordenador y viendo películas en versión original”, emprendió una misión increíble de forma autodidacta, a base de leer cómics en japonés. “Es desesperante. Si no eres constante, es imposible”. Ahora tiene nivel C1 (avanzado) de inglés y N5 (básico) de japonés, ha comenzado a estudiar ruso y antes se probó con el chino. “No tengo tiempo, pero lo saco de donde no lo hay”, argumenta.

Tal ha sido su obsesión con la Vulcanus, que ha llegado a repetir exámenes aprobados del grado de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática que estudia en la UPCT para subir nota. De hecho, ésta ha sido la tercera convocatoria de la beca a la que se presenta y desde hace tres años administra, junto a un joven rumano, un foro en inglés con toda la información sobre el Programa Vulcanus.

“Trabajar para MTorres ha sido determinante para conseguirlo esta vez”, destaca, haciendo referencia a la beca de I+D+i que aún realiza en la cátedra que la empresa aeronáutica tiene en la Politécnica de Cartagena. “Ha sido difícil elegir irme o quedarme, porque estoy muy contento con el proyecto de MTorres y con los compañeros. El plan era incorporarme a la empresa en cuanto terminara, porque tienen mucha carga de trabajo, pero es que no voy a volver a tener una oportunidad así”, explica.

“Para mi familia también es un sacrificio, pero saben que la beca me abrirá muchas puertas e intentaré contribuir desde allí a pagar facturas”, relata el estudiante cartagenero.

“Todo los que han estado de Vulcanus me dicen que la experiencia va a ser genial”, anticipa con ilusión. De momento, y aunque no parte a Japón hasta septiembre, ya ha iniciado un blog (reteka.net) para contar sus vivencias. Todo un previsor.

Pese a que tan solo se conceden menos de medio centenar de becas Vulcanus cada año, la Universidad Politécnica de Cartagena es especialista en forma estudiantes que las consigan. En 2008 y 2009 la obtuvieron Juan Antonio Romero y José Esparza, ambos alumnos de Telecomunicación. “En muchas universidades ni conocen la Vulcanus, mientras que aquí desde el Servicio de Relaciones Internacionales nos ayudan en todo momento”, expone José Carlos.